Diabetes en gatos: Síntomas

Síntomas comunes de la diabetes en gatos
La diabetes mellitus en gatos comparte similitudes con la humana y puede manifestarse de varias formas. Los signos más frecuentes incluyen:
- Aumento de la sed (polidipsia): Un gato diabético puede beber agua compulsivamente, incluso vaciando su plato varias veces al día.
- Micción excesiva (poliuria): El exceso de glucosa en sangre hace que el riñón elimine más líquido, lo que lleva a orinar con mayor frecuencia.
- Pérdida de peso: A pesar de mantener o aumentar el apetito, el cuerpo no puede usar la glucosa como energía y quema grasas y músculos.
- Letargo o debilidad: La falta de energía disponible causa fatiga y disminución de la actividad física.
Ejemplo: Un gato que antes era juguetón y ahora duerme todo el día, combinado con un consumo excesivo de agua, podría ser una señal de alerta.
Factores de riesgo y razas predispuestas
No todos los gatos tienen la misma probabilidad de desarrollar diabetes. Algunos factores influyen:

- Edad y peso: Los gatos mayores de 7 años y con sobrepeso tienen mayor riesgo. La obesidad reduce la sensibilidad a la insulina.
- Razas como el Burmés: Estudios sugieren que esta raza tiene una predisposición genética.
- Dieta alta en carbohidratos: Alimentos secos con exceso de cereales pueden contribuir al problema.
Dato: El 60% de los gatos diabéticos son machos castrados, según la American Veterinary Medical Association.
Comportamiento alterado como señal
Los cambios en el comportamiento pueden ser sutiles pero reveladores:
- Apetito voraz (polifagia): El gato come más de lo habitual porque sus células no reciben glucosa.
- Desinterés en el aseo: Un pelaje descuidado o grasoso puede indicar malestar general.
- Postura anormal: Debilidad en las patas traseras (neuropatía diabética) hace que caminen apoyando los corvejones.
Consejo: Si notas que tu gato salta menos o evita subir a lugares altos, programa una visita al veterinario.
Diagnóstico y cuidados iniciales

Ante la sospecha de diabetes, el veterinario realizará:
- Análisis de sangre: Para medir niveles de glucosa (valores superiores a 250 mg/dL son preocupantes).
- Examen de orina: Detecta glucosa y cetonas, que confirman el diagnóstico.
Los cuidados tempranos incluyen:
- Dieta baja en carbohidratos: Alimentos húmedos específicos o recetados ayudan a regular la glucosa.
- Ejercicio moderado: Juegos diarios mejoran la sensibilidad a la insulina.
- Monitoreo en casa: Medir la ingesta de agua y el peso semanalmente.
¿Se puede revertir la diabetes en gatos?
En algunos casos, sí. Con un manejo adecuado, hasta el 30% de los gatos entran en remisión. Claves para lograrlo:
- Tratamiento con insulina: Inyecciones regulares según prescripción veterinaria.
- Control de peso: Reducir un 10% del peso corporal mejora significativamente la condición.
- Evitar estrés: Cambios bruscos en rutina o ambiente elevan la glucosa en sangre.
Ejemplo: Un gato de 6 kg que pierde 600 g puede mostrar mejoría en sus niveles de glucosa en semanas.

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