¿Por qué pierde pelo?

1. Causas naturales del pérdida de pelo
La caída del pelo es un proceso biológico normal en gatos y perros. En épocas de muda, como primavera y otoño, los animales renuevan su pelaje para adaptarse a los cambios de temperatura. Razas como el Pastor Alemán o el Maine Coon pueden perder grandes cantidades de pelo durante estas etapas.
Los cuidados básicos, como el cepillado diario, ayudan a reducir la acumulación de pelo suelto en el hogar y previenen la formación de bolas de pelo en el tracto digestivo de los felinos.
2. Problemas de salud asociados
Cuando la caída es excesiva o localizada, puede indicar enfermedades:
- Alergias: A alimentos, picaduras de pulgas o productos químicos. Un gato con alergia suele rascarse intensamente, provocando zonas sin pelo.
- Desequilibrios hormonales: El hipotiroidismo en perros o el síndrome de Cushing causan pérdida simétrica del pelaje.
- Infecciones: Hongos como la tiña generan calvas circulares con escamas.
Un estudio de la Universidad de California (2021) reveló que el 30% de los casos de alopecia en mascotas se relacionan con alergias no diagnosticadas.
3. Factores nutricionales

Una dieta pobre en proteínas, ácidos grasos omega-3 o vitaminas del grupo B debilita el folículo piloso. Razas de pelo largo como el Persa son especialmente sensibles. Ejemplos de carencias:
- Falta de zinc: Provoca pelo quebradizo en razas como el Husky Siberiano.
- Deficiencia de biotina: Común en perros alimentados con huevo crudo (la avidina del huevo bloquea su absorción).
Los alimentos premium con un 25-30% de proteína animal mejoran la calidad del manto en 8-10 semanas, según datos de la WSAVA.
4. Estrés y comportamiento
La ansiedad por separación, mudanzas o llegada de otro animal puede desencadenar lamido excesivo (dermatitis psicógena). En gatos, se observa frecuentemente en zonas como el abdomen o patas traseras.
Técnicas para reducir el estrés:
- Enriquecimiento ambiental: Rascadores, juguetes interactivos.
- Feromonas sintéticas (Feliway para gatos, Adaptil para perros).
- Rutinas fijas de alimentación y paseos.
5. Errores en los cuidados
Prácticas comunes que dañan el pelaje:

- Baños frecuentes: Eliminan los aceites naturales de la piel. Se recomienda bañar a los perros cada 4-6 semanas y a los gatos solo cuando sea necesario.
- Uso de champús humanos: El pH de nuestra piel (5.5) es más ácido que el de las mascotas (7.0-7.4).
- Cepillos inadecuados: Para razas de doble capa como el Golden Retriever, se requieren herramientas como el Furminator.
6. Cuándo acudir al veterinario
Señales de alerta que requieren diagnóstico profesional:
- Pérdida de pelo acompañada de enrojecimiento, costras o mal olor.
- Cambios simultáneos en peso, apetito o comportamiento.
- Calvas que no se recuperan en 2-3 semanas.
En casos como la sarna demodécica, el tratamiento temprano evita complicaciones. Un análisis sanguíneo puede detectar hasta el 80% de las causas internas.
7. Prevención y soluciones prácticas
Medidas efectivas basadas en evidencia:
- Suplementos con ácidos grasos: EPA y DHA reducen la inflamación cutánea en un 40% (Journal of Veterinary Dermatology, 2022).
- Control de parásitos: Usar pipetas o collares contra pulgas cada 3 meses.
- Chequeos anuales: Incluir perfil tiroideo en animales mayores de 7 años.
Para razas propensas como el Dálmata o el Sphynx, los protectores solares veterinarios previenen quemaduras en zonas sin pelo.

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