¿Por qué tiene problemas de digestión?

Factores dietéticos que afectan la digestión
La alimentación es uno de los cuidados más importantes para evitar problemas digestivos. Una dieta baja en fibra, exceso de grasas o cambios bruscos en la comida pueden alterar el proceso. Por ejemplo, los gatos con dietas altas en carbohidratos pueden desarrollar estreñimiento, mientras que los perros alimentados con sobras humanas suelen presentar diarrea.
Algunos alimentos específicos son difíciles de digerir, como los lácteos en animales adultos. Según estudios, el 65% de los gatos pierden la capacidad de procesar lactosa después del destete. Incluir probióticos o piensos formulados para razas sensibles, como el Bengalí o el Siamés, mejora la absorción de nutrientes.
Problemas médicos comunes
Enfermedades como gastritis, pancreatitis o intolerancias alimentarias causan indigestión crónica. Los gatos de razas como el Persa son propensos a megacolon, mientras que los perros de talla grande, como el Pastor Alemán, sufren con frecuencia torsión gástrica.

Parásitos intestinales también generan síntomas: vómitos, heces blandas o pérdida de peso. Desparasitar cada 3 meses y realizar análisis coprológicos anuales previene complicaciones. En casos graves, obstrucciones por cuerpos extraños requieren cirugía inmediata.
Estrés y su impacto digestivo
El comportamiento animal influye directamente en su salud gastrointestinal. Situaciones estresantes como mudanzas, viajes o llegada de nuevas mascotas pueden provocar colitis o vómitos nerviosos. Un estudio de la Universidad de Helsinki confirmó que el 40% de los perros con ansiedad por separación padecen diarrea recurrente.
Para reducir el estrés, se recomienda:
- Mantener rutinas estables de paseos y comidas.
- Usar feromonas sintéticas en ambientes tensionantes.
- Proporcionar juguetes interactivos para distracción.
Consejos para mejorar la digestión

Adaptar los cuidados según la especie y raza es clave. Para mascotas con estómagos sensibles:
- Dividir la comida en 3-4 porciones diarias pequeñas.
- Evitar ejercicio intenso después de comer.
- Escoger piensos con ingredientes hidrolizados o single-protein.
En gatos, aumentar el consumo de agua previene enfermedades renales. Fuentes bebederos o alimentos húmedos incrementan la hidratación. Para perros, añadir calabaza cocida (1 cucharada por cada 10 kg) regula el tránsito intestinal.
Señales de alerta para visitar al veterinario
Algunos síntomas indican problemas graves que requieren atención profesional:
- Vómitos persistentes por más de 24 horas.
- Sangre en heces o vómito.
- Abdomen hinchado y doloroso al tacto.
- Pérdida de peso rápida sin cambio dietético.
Razas como el Bóxer o el Dóberman tienen predisposición genética a tumores digestivos, por lo que chequeos semestrales son esenciales después de los 5 años.

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